Se denomina particolor al pelaje del gato que comprende al menos dos colores, y uno de ellos es el blanco.
El color blanco es la ausencia de pigmentos (negro y rojo, los únicos que tiene el gato), por consiguiente no es propiamente un color, sino justo la ausencia de él.
Existen varios diseños o patrones de particolor:
el bicolor estándar, el arlequín, el llamado "diseño de guantes", o también el patrón Van, en referencia al gato Van turco: todo blanco salvo cola y orejas.
El gato de las fotos de arriba es todo blanco salvo la cola y la mitad superior de la cara, que presentan un patrón "tortuga" en azul y crema.
El color blanco puede presentarse en el manto del gato en diferentes grados, desde un grado bajo (inferior al 40%), medio (40-60%) que es el "bicolor" propiamente (otros autores señalan que para que se llame "bicolor" el blanco ha de estar presente entre un 33 y un 50 por cien), y por último un grado alto, superior al 60%; en este último grupo se situarían, como ejemplos, los patrones arlequín y Van.
El Van turco es una raza de gato de pelo largo que apareció de forma natural en la región montañosa del lago Van, en Turquía. El patrón de pelaje de este gato se conoce simplemente como Van. El siguiente precioso gato, fotografiado en una villa de Madrid, presenta justo el patrón Van, otorgándole una curiosa belleza al animal
Los gatos tricolores (tres colores: negro y rojo -o los diluidos de éstos-, y el blanco) también son particolores al tener presente en su coloración el blanco. Los gatos tricolores, que son casi todos hembras (gatas), pueden mostrar a su vez dos variedades: calicó, con los colores claramente definidos y diferenciados, y carey, en el que el blanco aparece entremezclado con los otros colores.
En el manto de este gato, el blanco sólo se presenta en unas pocas partes del cuerpo
En él, el blanco se restringe al pecho, vientre y pies, tal como nos lo enseña en estas fotos
Se llaman mitones o "guantes blancos" a la presencia de color blanco en las manos y pies del gato, cubriéndolos como si de guantes o calcetines se tratara, tal como sucede en el gato de las fotos de arriba. Esta peculiaridad puede presentarse como una característica determinante y esencial en algunas razas, como pasa en el Sagrado de Birmania y el Snowshoe, en este último incluso su nombre snowshoe hace clara referencia a ello.
Para algunos autores, los "guantes blancos" constituyen ellos mismos un patrón o diseño propio, como puede serlo el patrón tabby o el bicolor que ahora estamos viendo, y con los cuales puede combinarse, como de hecho frecuentemente ocurre. Según estas personas, entonces, un gato negro con el color blanco limitado únicamente a los "guantes blancos" no sería realmente un gato de manto bicolor, sino sólo un gato con el patrón mitted, esto es: con mitts o mitones blancos (= "guantes blancos").
Ahora volvamos a los gatos de manto decididamente bicolor.
Los gatos bicolores se definen por la parte no blanca, así un gato negro y blanco sería un "bicolor negro", y uno crema y blanco, un "bicolor crema".
Seguidamente imágenes de gatos bicolores:
Bicolor negro
Un precioso bicolor rojo
Y seguidamente, según la terminología expuesta, un bicolor atigrado
El patrón bicolor atigrado está muy extendido en los gatos ferales, y en las calles de las grandes ciudades y pueblos es muy fácil encontrar bellos ejemplares que los muestran, como éste
El cruce de dos bicolores suele hacer, en la mayoría de las veces, que se incremente la cantidad de blanco en los gatitos.
Ahora veremos gatos en los que el blanco ocupa una porción superior al 60% del manto
El color blanco en los gatos de diseño paticolor presentan el gen denominado de la "mancha blanca" (otros lo denominan "gen bicolor"), de dominancia incompleta (otros genes diferentes determinarán el alcance de esta mancha y su posición), y que es diferente del gen que vuelve completamente blanco al gato, de la cola a la cabeza, pero sin ser albino. Sobre la mancha blanca existe un amplio rango que va desde una simple y pequeña manchita blanca (el botón blanco) a un blanco que abarca casi todo el cuerpo del animal, y eso ya se ha ido viendo en las fotos anteriores.
En el siguiente gato el gen de la mancha blanca afecta a todo su cuerpo excepto la cola, que es la única parte del cuerpo del animal que aparece coloreada
PELAJE TRICOLOR
Los tres colores son el negro y el rojo (o los diluidos de éstos), y el blanco, que en verdad no es color sino falta de él. Existen dos patrones: calicó y carey. La diferencia entre uno y otro es que en el primero los colores aparecen separados, haciendo lo que se llama un mosaico (manchas dispuestas al azar), mientras en el carey, según dije, el blanco está entremezclado con los demás colores.
Seguidamente una preciosa gata calicó perteneciente a una colonia felina:
Observamos que en el manto calicó el blanco ocupa una extensión mayor, siendo el color por ello predominante. Existe una raza de gato, de las más cotizadas (tal vez por su singularidad), que tiene por más característico (y valorado) justo este patrón de color, y es el bobtail japonés que todos conocemos, símbolo de la buena suerte en su país natal.
Y ahora fotos de una gata tricolor diseño carey
En las gatas carey, consideradas portadoras de la buena suerte, tal vez por su rareza, el color blanco, a diferencia de lo que ocurre en las gatas calicó, puede estar en porciones pequeñas, como pasa en este siguiente ejemplar
En otra colonia gatuna, encontré dos bellas carey:Y otro ejemplar de pelaje más claro
Seguidamente, detalle de la cabeza de una gata carey de avanzada edad
¿Todos los gatos tricolores son hembras?
El color del gato queda determinado por el cromosoma X: este cromosoma asigna un color al felino.
El macho se define por los cromosomas XY y la hembra por los cromosomas XX.
Como las hembras tiene dos cromosomas X, según acabamos de decir, en los casos en que cada uno de ellos lleve un color diferente, entonces quedará que esa gata presentará dos colores distintos, o incluso tres colores siendo el blanco el tercer color.
Pero en teoría esto no es posible en el macho.
Dijimos que el gato macho sólo tiene un único cromosoma X, por lo que sólo presentará un color, el que su cromosoma X le dé, o bien dos colores siendo el segundo el blanco.
Pero excepcionalmente sí es posible que un gato macho presente tres colores.
Los machos que padecen el llamado síndrome de Klinelferter presentan no un cromosoma X sino dos, debido a una anomalía cromosomática (el cromosoma X aparece por duplicado), siendo entonces XXY (en lugar de XY); la mayoría de esos gatos machos tricolores son estériles.
GATOS CALLEJEROS O ASILVESTRADOS QUE VIVEN EN PUEBLOS, CIUDADES, CAMPOS Y BOSQUES
Todas las fotos publicadas en este Blog son propiedad del autor del mismo
GATO DEPREDADOR
Todos los gatos, incluso los más caseros, tienen instinto depredador, y si tienen la oportunidad de cazar, cazarán, ya sea por necesidad, como pasa en los gatos cimarrones, o por la mera emoción de la caza, en los gatos caseros bien alimentados. Cualquier animalito pequeño que se mueva por el suelo, como un ratón, será un firme candidato para ser cazado por el gato.
Los gatos cimarrones, para poder subsistir, necesitan buscar comida, lo que significa muchas veces tener que cazar, y por ello matar a otros animales (pequeños mamíferos, pájaros, reptiles) y competir con los demás carnívoros del lugar. En espacios naturales donde han sido introducidos, ya sea deliberadamente o por accidente, los gatos cimarrones ejercen cierta presión sobre la fauna autóctona, lo que puede causar en ocasiones un desequilibrio ecológico importante.
La existencia de los gatos cimarrones es el resultado de algo que el hombre ha hecho mal, sea por dejadez, irresponsabilidad o por decisiones equivocadas, porque siendo el gato cimarrón por definición animal doméstico lo natural sería que conviviera en compañía con nosotros, sus dueños, y no deambulando a su suerte por territorios inciertos con grave peligro para otros animales y, en fin, con grave peligro para él mismo.
Los gatos cimarrones de las áreas urbanas frecuentemente son alimentados por muchas personas, algunas entusiastas de estas criaturas. Las colonias de gatos suelen generar una respuesta normalmente positiva por parte de la sociedad. Por consiguiente la acción depredadora la llevan a cabo los gatos cimarrones de las áreas rurales.
En general, en cuanto a la dieta, el gato cimarrón es generalista y oportunista.
Que sea generalista significa que no está especializado en un determinado tipo de presa, sino que depreda sobre una amplia variedad de animales. Aún así, si puede elegir, muestra preferencia por los mamíferos antes que por las aves.
En las Islas Canarias, en donde los gatos cimarrones han creado poblaciones estables, la dieta de estos felinos se compone principalmente de mamíferos introducidos en las islas (conejos y ratas), seguidos de aves, reptiles y hasta insectos (saltamontes y coleópteros). A los conejos los cazan en todos los hábitats. A las ratas en bosques húmedos, y a los ratones en matorrales abiertos. A las aves las consumen más en hábitats forestales, mientras que a los reptiles los depredan en espacios abiertos. Esta información ha sido obtenida gracias a los estudios realizados por el biólogo Félix Manuel Medina sobre el gato cimarrón en el archipiélago.
En Australia el gato cimarrón también se ha establecido exitosamente. Los gatos (juntamente con otros animales) llegaron con los primeros colonos europeos, y durante el siglo XIX se fueron dispersando por todo el territorio. En Australia el clima es duro, y el gato utiliza el fresco de la noche y de las primeras horas de la mañana para cazar. ¿Y qué caza? Principalmente conejos, otro animal traído por el ser humano que ha llegado a constituir una plaga en el lugar. De hecho, muchos gatos cimarrones australianos descienden de gatos que antaño fueron liberados expresamente para que cazaran conejos y así ejercer sobre ellos una especie de control biológico.
Además de conejos, el gato asilvestrado en Australia también captura otros animales: pequeños mamíferos, aves, reptiles, ranas e invertebrados.
Un gato cimarrón avanza por la vegetación en el Parque Natural de Collserola (Barcelona).
En ocasiones puede no ser fácil distinguir un auténtico gato cimarrón de un simple gato doméstico casero poco controlado por su dueño.
Un gato cimarrón de color negro
Este otro gato negro está buscando un ratón que se escondió bajo la gran roca
En general los gatos suelen emplear la misma táctica de caza, que consiste en sentarse sobre el rastro de una posible presa, y esperar. Cuando al fin la presa aparece, el gato se abalanza sobre ella. Si el gato está hambriento, o es un especialista en pájaros, su táctica será acechar (camuflado, por ejemplo entre la hierba alta), capturar y matar para lo cual realizará movimientos muy sigilosos hacia la presa hasta llegar lo suficientemente cerca de ella como para que el salto tenga bastantes posibilidades de éxito.
Seguidamente fotos de un bello ejemplar de gato atigrado, que es tal vez el manto mejor adaptado para llevar una vida asilvestrada en un entorno natural.
Los gatos cimarrones, para poder subsistir, necesitan buscar comida, lo que significa muchas veces tener que cazar, y por ello matar a otros animales (pequeños mamíferos, pájaros, reptiles) y competir con los demás carnívoros del lugar. En espacios naturales donde han sido introducidos, ya sea deliberadamente o por accidente, los gatos cimarrones ejercen cierta presión sobre la fauna autóctona, lo que puede causar en ocasiones un desequilibrio ecológico importante.
La existencia de los gatos cimarrones es el resultado de algo que el hombre ha hecho mal, sea por dejadez, irresponsabilidad o por decisiones equivocadas, porque siendo el gato cimarrón por definición animal doméstico lo natural sería que conviviera en compañía con nosotros, sus dueños, y no deambulando a su suerte por territorios inciertos con grave peligro para otros animales y, en fin, con grave peligro para él mismo.
Los gatos cimarrones de las áreas urbanas frecuentemente son alimentados por muchas personas, algunas entusiastas de estas criaturas. Las colonias de gatos suelen generar una respuesta normalmente positiva por parte de la sociedad. Por consiguiente la acción depredadora la llevan a cabo los gatos cimarrones de las áreas rurales.
En general, en cuanto a la dieta, el gato cimarrón es generalista y oportunista.
Que sea generalista significa que no está especializado en un determinado tipo de presa, sino que depreda sobre una amplia variedad de animales. Aún así, si puede elegir, muestra preferencia por los mamíferos antes que por las aves.
En las Islas Canarias, en donde los gatos cimarrones han creado poblaciones estables, la dieta de estos felinos se compone principalmente de mamíferos introducidos en las islas (conejos y ratas), seguidos de aves, reptiles y hasta insectos (saltamontes y coleópteros). A los conejos los cazan en todos los hábitats. A las ratas en bosques húmedos, y a los ratones en matorrales abiertos. A las aves las consumen más en hábitats forestales, mientras que a los reptiles los depredan en espacios abiertos. Esta información ha sido obtenida gracias a los estudios realizados por el biólogo Félix Manuel Medina sobre el gato cimarrón en el archipiélago.
En Australia el gato cimarrón también se ha establecido exitosamente. Los gatos (juntamente con otros animales) llegaron con los primeros colonos europeos, y durante el siglo XIX se fueron dispersando por todo el territorio. En Australia el clima es duro, y el gato utiliza el fresco de la noche y de las primeras horas de la mañana para cazar. ¿Y qué caza? Principalmente conejos, otro animal traído por el ser humano que ha llegado a constituir una plaga en el lugar. De hecho, muchos gatos cimarrones australianos descienden de gatos que antaño fueron liberados expresamente para que cazaran conejos y así ejercer sobre ellos una especie de control biológico.
Además de conejos, el gato asilvestrado en Australia también captura otros animales: pequeños mamíferos, aves, reptiles, ranas e invertebrados.
Un gato cimarrón avanza por la vegetación en el Parque Natural de Collserola (Barcelona).
En ocasiones puede no ser fácil distinguir un auténtico gato cimarrón de un simple gato doméstico casero poco controlado por su dueño.
Un gato cimarrón de color negro
Este otro gato negro está buscando un ratón que se escondió bajo la gran roca
En general los gatos suelen emplear la misma táctica de caza, que consiste en sentarse sobre el rastro de una posible presa, y esperar. Cuando al fin la presa aparece, el gato se abalanza sobre ella. Si el gato está hambriento, o es un especialista en pájaros, su táctica será acechar (camuflado, por ejemplo entre la hierba alta), capturar y matar para lo cual realizará movimientos muy sigilosos hacia la presa hasta llegar lo suficientemente cerca de ella como para que el salto tenga bastantes posibilidades de éxito.
Seguidamente fotos de un bello ejemplar de gato atigrado, que es tal vez el manto mejor adaptado para llevar una vida asilvestrada en un entorno natural.
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